¿Ya no valen nada marcas como Máxima y Orígenes?
Aunque algunas Afjp compartían nombres que perduran en actividades afines (Met, Consolidar, Nación), los casos de Máxima y Orígenes son paradigmáticos: dos nombres fuertes, potentes que difícilmente ahora puedan extenderse a otros productos o servicios.
“Si yo fuera uno de los BrandManager de cualquiera de estas marcas y tuviera que gestionar alguna de ellas (ya sea en una actividad similiar como seguros de vida, jubilaciones privadas, etc.), lo primero que me viene a la cabeza es hacerlo con una nueva marca”, opina Lara Lagartera, consultora de marcas.
A diferencia de otros brand-kill como Movicom, CTI o Banco Río donde hubo un traspaso de los atributos de la marca en ejecución a la nueva denominación, en este caso el fusilamiento -parece- sólo dejó millones de pesos tirados en algún recóndito lugar de la mente de los consumidores...
Aunque algunas Afjp compartían nombres que perduran en actividades afines (Met, Consolidar, Nación), los casos de Máxima y Orígenes son paradigmáticos: dos nombres fuertes, potentes que difícilmente ahora puedan extenderse a otros productos o servicios.
“Si yo fuera uno de los BrandManager de cualquiera de estas marcas y tuviera que gestionar alguna de ellas (ya sea en una actividad similiar como seguros de vida, jubilaciones privadas, etc.), lo primero que me viene a la cabeza es hacerlo con una nueva marca”, opina Lara Lagartera, consultora de marcas.
A diferencia de otros brand-kill como Movicom, CTI o Banco Río donde hubo un traspaso de los atributos de la marca en ejecución a la nueva denominación, en este caso el fusilamiento -parece- sólo dejó millones de pesos tirados en algún recóndito lugar de la mente de los consumidores...