La sociedad le dio un cheque en blanco a Cristina para profundizar su modelo de gestión
Si Córdoba fuera un país, en este estado similar al Uruguay tendríamos que volver a las urnas el domingo 20 de noviembre para elegir entre Fernández-Boudou y Binner-Morandini. Y lo más probable es que el médico santafesino fuera el próximo presidente de la "República de Córdoba".
Pero no: Córdoba integra la Nación argentina y durante los próximos cuatro años seguirá aportando mucho más de lo que recibe a un proyecto de país que acaba de ser ampliamente ratificado por el conjunto de la sociedad. De hecho de los 24 distritos electorales sólo en 3 hubiera habido balotage, en San Luis hubiera ganado Rodríguez Saá en primera vuelta y en los 20 restantes, incluyendo la poderosa provincia de Buenos Aires, se ratificó ampliamente el actual gobierno.
El cheque en blanco que recibió Cristina (incluyendo una cómoda posición en el Congreso) la libera totalmente para avanzar en la dirección que juzgue correcta frente al escenario internacional complicado y el frente interno que sigue mostrando desacoples en algunos números importantes.
Si el Banco Central tiene que salir esta semana a calmar la sed de dólares nuevamente y en cantidades importantes, los dos últimos meses del año no tendrán un balotage político pero necesitarán de algunas certezas y definiciones que por ahora se desconocen.
La Presidenta tiene todo el mando.
Si Córdoba fuera un país, en este estado similar al Uruguay tendríamos que volver a las urnas el domingo 20 de noviembre para elegir entre Fernández-Boudou y Binner-Morandini. Y lo más probable es que el médico santafesino fuera el próximo presidente de la "República de Córdoba".
Pero no: Córdoba integra la Nación argentina y durante los próximos cuatro años seguirá aportando mucho más de lo que recibe a un proyecto de país que acaba de ser ampliamente ratificado por el conjunto de la sociedad. De hecho de los 24 distritos electorales sólo en 3 hubiera habido balotage, en San Luis hubiera ganado Rodríguez Saá en primera vuelta y en los 20 restantes, incluyendo la poderosa provincia de Buenos Aires, se ratificó ampliamente el actual gobierno.
El cheque en blanco que recibió Cristina (incluyendo una cómoda posición en el Congreso) la libera totalmente para avanzar en la dirección que juzgue correcta frente al escenario internacional complicado y el frente interno que sigue mostrando desacoples en algunos números importantes.
Si el Banco Central tiene que salir esta semana a calmar la sed de dólares nuevamente y en cantidades importantes, los dos últimos meses del año no tendrán un balotage político pero necesitarán de algunas certezas y definiciones que por ahora se desconocen.
La Presidenta tiene todo el mando.