Un extranjero con escalofríos (y no por el fresquito)

Carlos Edward: “Soy extranjero y hace seis años que vivo en esta ciudad; lo que siempre me aterró y me da escalofríos es ver cómo se demuelen casas, edificios y hasta palacetes, con valor patrimonial incalculable; a esta altura se puede decir que han devastado la identidad de una ciudad. No creo que para llegar a ser ´primer mundo´ -como observo en los comentarios- haya que sacrificar el pasado de una ciudad tan importante. En países del primer mundo es catalogado como crímen intervenir en sitios que tienen valor patrimonial y para modificar algún detalle, se requiere de estudios, proyectos y consensos que evaluen el impacto que pueda llegar a ocasionar. No estoy en contra de los nuevos proyectos arquitectónicos, cada uno tendrá su peso creativo, conceptual, estructural, social, económico y demás calificativos, pero que se busque el desarrollo de la ciudad, no la destrucción y devastación. Saludos”.

¿Estamos descuidando la historia? Tu opinión aquí.

Tu opinión enriquece este artículo:

Miami, capital del Bikinis 2026: la revolución silenciosa de un mercado de US$ 28.000 millones que ya no vende tela, sino cultura (parte I)

(Por Vera y Maqueda, edición Maurizio) Desde el regreso a la tendencia Playboy, a tejidos, estilos diminutos y hasta cintas adhesivas. Este verano va a ser el mejor verano de la historia. Hay una prenda que cabe en la palma de una mano y que mueve más dinero que la industria musical global. 

(Lectura de valor, 4 minutos de lectura, material idea para compartir)