Un mirada a la cocina molecular (y el consumidor cordobés típico)

Miguel Augusto Albelda: “Estimado Íñigo, también coincido completamente con Lucas (Galán) y Gabriel (Reusa): en Córdoba muchos restaurantes y negocios gastronómicos han realizado alguna vez diversas aplicaciones de cocina molecular, pero sabemos que esta cocina lleva tiempo de personal y algunos pesos más que muchos dueños de esablecimientos gastronómicos rehusan a asumir (sin querer sorprender a sus comensales); pero también los comensales rehúsan a pagar eso: la mayoría del público quiere algo bonito, barato y abundante, y darle una espuma sostenida o caviar de malbec o alguna otra aplicación de cocina molecular es para comensales que disfrutan de la gastronomía (en eso se diferencia los clientes gourmet y clientes gourmand) y mantenerlo se complica mucho. Es innovador, sabroso, novedoso para implementarlo, me encantaría tener lugares en Córdoba que hicieran simpre toques de cocina molecular, simples pero que den detalles de trabajo a su carta y su cocina, también destacando a los que hacen posible eso, los chefs”.

Miguel, Lucas, Gabriel... ¿no se animan a una “Semana de la Cocina Molecular”? Difunde InfoNegocios. Debate aquí.

Cuando conservar también es invertir: Aves Argentinas compró 47.600 hectáreas en Córdoba (qué hace la organización y por qué compra tierras)

(Por Juliana Pino) Con más de 100 años de historia, Aves Argentinas dio uno de los pasos más fuertes de su trayectoria: adquirió 47.600 hectáreas en el noroeste cordobés para donarlas al Estado y consolidar la ampliación del Parque Nacional Traslasierra. Detrás de la operación hay financiamiento internacional, estrategia territorial y una lógica que cruza biodiversidad, desarrollo regional y largo plazo.