Título: Argentina sobrecumplió las metas del primer trimestre del acuerdo con el FMI (Asterisco: se “dibujaron” ingresos)

(Por Íñigo Biain) En los números fríos, Argentina sobrecumplió las dos metas más importantes acordadas con el FMI en el primer trimestre del acuerdo: la emisión monetaria como asistencia al tesoro fue la mitad de lo permitido y el déficit primario solo fue del 87% del máximo acordado. Sí, pero…
 

Como explica Jorge Colina de Idesa, “la meta fiscal se alcanzó de una manera muy precaria a través de un tecnicismo contable”. En efecto, bajo el renglón de “Otras Rentas de la Propiedad” se computó un aumento de ingresos públicos de $ 138.000 millones que “no se puede sostener en el tiempo”.
 


Con este ejercicio de “contabilidad creativa”, el gobierno distorsiona el déficit primario que está siendo fogoneado principalmente por la importante suba de subsidios energéticos (crecieron un 180% interanual).

El programa firmado con el FMI tiene 10 “paradas”: durará (o duraría) 30 meses con 10 revisiones trimestrales. En la primera entrada a boxes, los números que presenta Argentina generarán “ruido” en el staff técnico (entienden desde Idesa) y requerirán un “waiver” (perdón) político del directorio de la entidad.

La particularidad de este acuerdo es que expresa las metas en valores nominales (miles de millones de pesos) y también en ratios del PBI, lo que seguramente generará “idas y vueltas” sobre el cumplimiento o no de lo pactado.

La pax cambiaria habría terminado
Los movimientos del dólar no oficial de las últimas dos ruedas estarían indicando que el “veranito” de un “blue” por debajo de los $ 200 ha terminado.

Las razones son varias y concurrentes: se termina el período de ingresos de dólares del campo, crece la tensión en la alianza gobernante y -retroalimentando el círculo- los que hacen carry trade (cambian dólares a pesos, hacen “tasa” y vuelven a dólares aprovechando la pax cambiaria) empiezan a pasarse a divisas.

“Se avecina una tormenta -analiza Colina en términos meteorológicos-; puede ser un chubasco o algo más grande, una tempestad”.

Aunque el “pronóstico” indicaría que ese momento debería llegar a partir de junio, no sería tampoco impensable que la corrección del tipo de cambio alternativo haya empezado esta semana.
 


Con una inflación cabalgando a velocidad cada vez más cerca del 60% anual, si el blue va camino a volver a los $ 220 o sigue de largo hacia los $ 250, es solo una duda temporal. Las consultoras estiman que el dólar oficial debería desplazarse hasta los $ 150/160 hacia fin de año y una brecha “sensata” debería poner a los dólares paralelos con un piso de $ 250/260.
 

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