El programa ConduACTORAS, Al volante del cambio, impulsado por Holcim Argentina en colaboración con la Universidad Nacional de Villa María, avanza con fuerza hacia su etapa final. Entre las protagonistas se encuentra Virginia Almada, oriunda de San Francisco, Córdoba, quien fue seleccionada para formar parte del grupo de 23 mujeres que actualmente realizan prácticas de conducción de camiones mixer.
ConduACTORAS es una propuesta de formación profesional gratuita que busca abrir nuevas puertas para las mujeres en la industria de la construcción, un sector tradicionalmente masculinizado. En su primera edición, más de 1.400 mujeres se postularon al programa. De ellas, 100 accedieron a la etapa teórica y solo 23, como Virginia, llegaron a la etapa práctica que se desarrolla en el autódromo Oscar Cabalén y otras locaciones de Córdoba.
Virginia representa un claro ejemplo del impacto que este tipo de iniciativas pueden tener. Desde joven, trabajó con su padre en tareas técnicas y luego desarrolló, junto a su familia, un emprendimiento de transporte. Sin embargo, las posibilidades de formarse formalmente como conductora de transporte de carga siempre estuvieron fuera de su alcance, ya sea por el alto costo de los cursos o por las barreras sociales. “Desde el momento en que me subí a un camión supe que eso era lo que quería hacer”, recuerda.
Hoy, gracias al programa, Virginia no solo accede a su primera certificación profesional como conductora de camiones de gran porte, sino que también ve cómo su historia inspira a otras mujeres en su comunidad. “Mis hijos no ven diferencia entre un trabajo de hombre o de mujer. En mi comunidad, muchas mujeres se animan al verme manejar, y eso para mí es un motor”, señala.
Además de su formación en ConduACTORAS, Virginia continúa ampliando sus habilidades con cursos de albañilería y mantenimiento vehicular, en alianza con organizaciones como Mujeres con Oficios y empresas del sector.
ConduACTORAS se inscribe dentro del compromiso de Holcim Argentina con la equidad, la diversidad y la inclusión. A través de esta propuesta, la empresa no solo capacita mujeres para el empleo formal, sino que también impulsa una transformación cultural en el sector de la construcción.
El camino de Virginia Almada es testimonio vivo de que, con acceso y oportunidades, es posible cambiar realidades personales y colectivas. Su historia al volante es también la historia de una sociedad que comienza a moverse en otra dirección.
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