Panamá, una (o dos) noches, al regreso del Caribe.

Los vuelos hacia el Caribe vía Copa tienen -además de la practicidad de salir desde el Aeropuerto Córdoba- un plus: el stop en la Ciudad de Panamá es sin cargo y la mayoría de los agentes de viaje sugieren a sus clientes aprovecharlo con uno o dos días en la capital de este pequeño país de 3 millones de habitantes. Además de un city tour y algún paseo de compras (por Albrooks Mall, por ejemplo), la parada obligada es admirar las exclusas de Miraflores, parte de esa gran obra de ingeniería que es el Canal de Panamá. Justo nos tocó ver el paso de un carguero griego que -por su cantidad de contenedores- tuvo que pagar casi U$S 200.000 de peaje, un tributo que reporta ingresos diarios de unos U$S 3 millones al día y unos U$S 1.000 al año.
Para el 2014 estarán concluidas las obras de ampliación de este paso entre el Atlántico y el Pacífico que permitirá barcos de mayor porte y que es -hoy por hoy- la obra de infraestructura en marcha más importante del subcontinente: más de U$S 5.400 millones para que Panamá dé otro paso más hacia adelante.

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.