Gol en el Aire, una red inalámbrica a 30.000 pies (está buena, pero podría estar mucho mejor)

Lo vi de pasadita en una de las revistas de a bordo, así que cuando prendí la Mac busqué la red. Y ahí estaba: Gol no ar, es una conexión que ofrece Gol en su moderna flota de aviones 737 (700 y 800) y que permite escuchar los goles (sí, escuchar y no ver), leer algunas cosas poco atractivas o matar el tiempo jugando al Tetris o haciendo sudokus.
Desde el punto de vista del negocio de Gol está bueno: se ahorran los sistemas de entretenimiento a bordo y están un paso más cerca de brindar internet a sus pasajeros como ya hacen aerolíneas como Emirates o Lufthansa.
Pero (siempre hay un pero, ¿no?) ya que hicieron 20, podrían haber hecho 21: pensar en los contenidos, sumar más actualidad, permitir acceder a información de vuelos y -por qué no- registrar a los pasajeros para sus bases de datos.

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.