¡Cuidado: árboles trabajando! (y generando Bonos de Carbono).

Los que estudiaron en la primaria biología lo saben bien: un árbol toma dióxido de carbono del aire y en su liberación lo convierte en el oxígeno indispensable a los humanos para la vida. Ahora, un árbol también te puede dar Bonos de Carbono que te pueden generar ganancias a partir de este mecanismo nacido en el Protocolo de Kyoto que busca la reducción de emisiones causantes del calentamiento global o gases efecto invernadero (GEI). ¿Cómo funciona? Las reducciones de emisiones de GEI se miden en toneladas de CO2 y se traducen en Certificados de Emisiones Reducidas (CER). Así, un CER equivale a una tonelada de CO2 y puede ser vendido en el mercado de carbono que hoy en día cotiza en bolsa a unos 7 dólares. “La idea es tentar a inversores para comprar tierras, para que lejos de desforestarla intenten cuidarla y que además le genere ganancias”, nos comenta Fernando Martínez de Forestar.

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.