Bodas gay: mucho ruido y poco arroz (un negocio que parecía boom y es pifff).

El casamiento de Eduardo y Ángel, la primera pareja de homosexuales que contrajo matrimonio en la ciudad de Córdoba, o la de Andrés y Gustavo, los primeros en hacerlo en la provincia (en la localidad de Pilar), tras la reglamentación de la nueva Ley de Matrimonio Igualitario, fue seguida de cerca por todos los medios locales y también los nacionales. ¿Pero alguien se acuerda cuál fue la segunda pareja gay que se casó en Córdoba? Seguramente no. Sucede que desde que el Congreso nacional convirtió en ley el matrimonio igualitario hace 3 meses, sólo 7 parejas pasaron por el Registro Civil de la ciudad (la mayoría varones). Y para lo que queda del año hay alrededor de 6 que solicitaron turno (la cifra es estimativa porque en la solicitud del turno sólo se consigna el apellido de los futuros esposos). Si sumamos los 7 matrimonios gay de la ciudad con los 18 que se hicieron en toda la provincia (hay además 4 turnos solicitados), la cifra llega a 25.
De todas maneras, uno más o uno menos, las bodas gay están lejísimo de alcanzar las 16.000 que cada año se celebran en toda la provincia entre personas de distinto sexo (más de la mitad en la Capital). ¿Un dato? Luego de la ciudad de Córdoba, Villa Carlos Paz es dónde más bodas igualitarias se realizaron.

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.