A $ 40.000 por mes, cada vez menos marcas pueden bancar un alquiler "top".

Una situación nueva -o no tan nueva- está pasando en Córdoba. Los locales mejor ubicados se han vuelto inaccesibles para la mayoría de las marcas, quedando reservados únicamente para unas pocas capaces de costear el alquiler. Dos ejemplos grafican lo que está sucediendo. Por el local -de 500 m2- que ocupaba Armani frente al Patio Olmos piden $ 25.000 mensuales y hace tiempo que no logra encontrar un nuevo inquilino. Tampoco será fácil alquilar el lugar que acaba de dejar Creambury (ex La Fenice) sobre la Av. Hipólito Yirigoyen: quieren $ 40.000 y ese sería el motivo por el cual la cadena de heladerías decidió abandonar el lugar a menos de un año de instalarse. “Para que un negocio sea rentable el alquiler del local no debe superar el 15% de los costos fijos, de lo contrario se hace muy difícil”, explican los comerciantes. (Si conocés más ejemplos, contalos en Comentar).

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.