Las almendras no tienen marca, las nueces no tienen marcas, el maní… ¡es Croppers! (cómo se le pone apellido a un commodity)

Desde Córdoba, donde se produce el 90% del maní argentino, la marca convirtió un commodity anónimo en un snack con identidad, sabor y sello propio.

Con más de 25 años en la industria y el 25% del mercado local de snacks, Croppers sabe que el valor no está solo bajo tierra. La clave está en cómo transformarlo: procesos industriales de calidad, innovación tecnológica y un enfoque creativo que reinventa al maní en cada paquete.

Cada cosecha comienza en octubre, cuando la semilla se entierra en suelos drenados. Entre abril y mayo, la tierra devuelve su fruto, y Croppers hace el resto: selección, secado, tostado y envasado bajo estándares estrictos que aseguran frescura y seguridad alimentaria.

“Cada paquete es el resultado de trabajo genuino en el campo, precisión industrial y una idea clara: hacer del maní algo distinto, algo propio”, resume Gastón Cavigliasso, coordinador de Marketing y Desarrollo de Marcas.

La línea supera los 30 productos —desde el clásico maní salado hasta la pasta de maní— todos elaborados sin aditivos artificiales y con materias primas seleccionadas. Además, cuentan con certificaciones de calidad, trazabilidad y producción sustentable, un sello cada vez más valorado.

El equipo de Grupo Proaco

Con más de 25 años de trayectoria en el mercado del real estate, Grupo Proaco se consolida como una de las principales desarrollistas de Córdoba, dedicada al desarrollo de proyectos residenciales y de usos mixtos.