Un típico pensamiento “argentinito”

Ezequiel Urquidi:  “Íñigo, es obvio que un chofer de la UTA debería ganar menos que un investigador del Conicet, pero esto no debería conseguirse precarizando los trabajos de los choferes de la UTA sino apoyando a los investigadores del Conicet, aumentado sus salarios. En este país la renta alcanza para que cada trabajador gane aproximadamente U$S 2.800 que es mucho más de lo que ganan los choferes de la UTA así que hay que ver si son ellos los que realmente están errados o el problema viene de otro lado (llamemosle... Fetap)". (NdelE: Claro, Ezequiel, sería genial que todos pudiéramos ganar U$S 10.000 por mes, pero la Economía siempre pelea con recursos escasos y hay que priorizar para distribuirlos. No tengo la más remota idea de dónde sacás el ingreso de U$S 2.800 -supongo que serán mensuales, además- en un país cuyo PBI per capita no debe superar los U$S 5.000 al año, claro. Y además, la riqueza no sólo se distribuye... ¡primero hay que generarla!).

Redoblo la apuesta: tenés $ 10.000 para distribuir entre un chofer y un investigador, ¿cómo lo hacés? Seguí el debate aquí.

Docta se recibe de ciudad: llega Senda, su propio barrio privado (Proaco entrega la primera torre de Opera Plaza e inaugura 120 cocheras en Pocito)

(Por Julieta Romanazzi) Luego de recibir con Docta el premio a “Mejor Proyecto Urbanístico del país” en la Expo Real Estate (el mayor congreso inmobiliario del país), la desarrollista liderada por Lucas Salim acelera su masterplan con una novedad fuerte: Senda, el primer barrio privado dentro de Docta, la urbanización que ya cuenta con más de 1.800 viviendas y que proyecta ser en unos años una “ciudad dentro de la ciudad”.

Casupo, el emprendimiento sustentable de bombillas de vidrio que revolucionan el mate (no oxida, no contamina y mejora el sabor del mate)

(Por Rocío Vexenat) ¿Te imaginás tomar mate con una bombilla de vidrio? Casupo no sólo lo imaginó, sino que lo hizo realidad: se trata de un emprendimiento joven, liderado por una pareja con mucha energía (y mate en mano), que lanzó al mercado bombillas ecológicas hechas de vidrio borosilicato. ¿El diferencial? No solo son sustentables, sino que también transforman la experiencia de tomar mate.