Un largo pedazo de Córdoba abandonada culturalmente

Cecilia Ghiglione: “Ante todo, hay que decir que el organismo regulador -el Comfer- ha sido responsable y cómplice de la situación que describe… Respecto a la `invasión´ de contenidos porteños en el interior, un ejemplo: En el sur provincial -no en Río Cuarto, ¡quedan 200 km más de provincia!- no se ven ninguno de los 3 canales de aire de Córdoba (hay una repetidora del 12 pero que nadie mantiene desde hace años) por lo tanto, esas localidades ni siquiera tienen conformada su identidad cordobesa ya que los informativos y los programas que se ven son de Buenos Aires, a través del cable porque no hay canales por aire. Las cooperativas de servicios públicos -que llevan el cable a estas poblaciones- son las que han generado en algunos casos canales locales. Pero no todas estas entidades tienen el `espiritu´ de sostener sus medios ya que no los consideran un servicio…”.

La opinión completa de Cecilia y todo el debate de esta “colonización” cultural, aquí.

Docta se recibe de ciudad: llega Senda, su propio barrio privado (Proaco entrega la primera torre de Opera Plaza e inaugura 120 cocheras en Pocito)

(Por Julieta Romanazzi) Luego de recibir con Docta el premio a “Mejor Proyecto Urbanístico del país” en la Expo Real Estate (el mayor congreso inmobiliario del país), la desarrollista liderada por Lucas Salim acelera su masterplan con una novedad fuerte: Senda, el primer barrio privado dentro de Docta, la urbanización que ya cuenta con más de 1.800 viviendas y que proyecta ser en unos años una “ciudad dentro de la ciudad”.

Casupo, el emprendimiento sustentable de bombillas de vidrio que revolucionan el mate (no oxida, no contamina y mejora el sabor del mate)

(Por Rocío Vexenat) ¿Te imaginás tomar mate con una bombilla de vidrio? Casupo no sólo lo imaginó, sino que lo hizo realidad: se trata de un emprendimiento joven, liderado por una pareja con mucha energía (y mate en mano), que lanzó al mercado bombillas ecológicas hechas de vidrio borosilicato. ¿El diferencial? No solo son sustentables, sino que también transforman la experiencia de tomar mate.