Tomá asiento y disfrutá

(Por Andrea Soria) Atravesando un puente vidriado y una puerta del 1900 restaurada, esmerilada con arabescos florales, llegamos a Casa Galán. Un restaurante privado, pionero en Córdoba con este formato, sin fecha ni lugar específico de nacimiento, pero que en Buenos Aires ha logrado instalarse como una nueva oleada gastronómica.

El mobiliario de guatambú en negro es factoría cordobesa. El interiorismo es un ida y vuelta permanente entre el pasado y el presente.
El túnel vidriado sobrevuela el patio principal del hotel boutique. El criterio del interiorismo replica la imagen de Casa Galán en barrio Cofico donde surgió.
Obras de Mayté Saine, Magaldi, Titi Escalante de la colección privada de Galán. La escalera recorta el muro de fondo y conduce a la zona de cocina y pastelería.
La biblioteca fue construida con madera reciclada de la obra. Alberga antigüedades y objetos de arte de colecciones privadas del chef.
El piso de vidrio está esmerilado y protegido, dispuesto sobre una estructura de hierro envejecido. En el interior el deck de madera aporta calidez.

Está ubicado en el segundo piso del hotel boutique Azur, ambos (hotel y restaurante) logran un maridaje exquisito para el visitante e incluso para el mismo cordobés.
La premisa que rige la arquitectura en este restaurante es materializar la intención del anfitrión: ofrecer una experiencia gastronómica de lujo. La protagonista es la comida y ello implicó trabajar con una decoración monocromática en las mesas: negro en manteles, blanco en vajilla; apoyada con obras de arte, antigüedades y colecciones privadas, patrimonio de los Galán. De los innumerables detalles para destacar nombramos -por cuestión de espacio- sólo algunos, el resto quedará en la decisión de cada uno para ir a descubrir este espacio arquitectónico de calidad.
La puesta en escena está conformada por tres muros: uno empapelado en tono berenjena (color institucional), otro en ladrillo lastimado manifestando la historia del lugar y un tercero donde se instaló una biblioteca armada con madera (de obra) restaurada, este muro se recorta con la caja de escalera que dirige al nivel inferior donde se encuentra la cocina y pastelería (pequeñas pero funcionales), y continúa con un nuevo trazado de estanterías para la organización de la vajilla del desayuno.
Un juego de mesa y sillas con una lámpara colgante de estilo francés generan un subsistema íntimo dentro del salón, donde predomina equipamiento contemporáneo y destacado por un velador que dibuja en la pared un haz de luz replicando la imagen institucional.
Mañana, la segunda parte de Casa Galán: el salón de eventos.

Interiorismo Pablo Apaula.
Casa Galán (Teléfono 0351-4247133).
Fotografía: Lucia Foglizzo.

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