Una clase por semana, una materia por mes

Esas son -desde mi punto de vista- dos de las principales fortalezas del proyecto de Educación Distribuida que está lanzando la UES21 para llegar a tener 30.000 alumnos universitarios en 2010, trayendo a la Argentina una modalidad que permite sumar a sectores sociales que -de otra manera- no pueden ingresar a la universidad.
Hay 2 millones de personas en el país que terminaron el secundario y no siguieron con sus estudios. Seguramente muchas no viven cerca de una universidad y, sobre todo, la gran mayoría trabaja y no tiene tiempo para cursar todos los días ni paciencia para esperar uno o dos cuatrimestres para rendir las materias.
Además de sumar CAU (Centros de Aprendizaje Universitario) a lo largo y ancho del país, el programa de Educación Distribuida de la UES21 sólo exige una clase por semana y cada materia dura un mes de clases.
“De esta forma el alumno va consiguiendo éxitos paso a paso y se mantiene motivado con el desarrollo de su carrera”, resume Fernando Sastre, decano de Educación a Distancia de la UES21.

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.