Traer a Luis Miguel, un negocio rentable... pero riesgoso

De la mano de Fénix Entertainment Group y Top Show, Luis Miguel vuelve en noviembre a la Argentina con disco nuevo bajo el brazo. Y en la gira por el interior, el desembarco en Córdoba será responsabilidad de Musicalísimo, la empresa liderada por Juan Carlos Quaglia, que el 2 de diciembre espera “jugar en primera” con este show.
Aunque en Buenos Aires ya se venden las entradas y en Rosario se abrieron las "reservas", en Córdoba todavía no se conoce el listado de precios y ubicaciones. "Están esperando cerrar con los sponsors para terminar de redondear los números", nos explican conocedores del show biz, ya que la gente de Musicalísimo no quiere hablar del tema.
Es que si bien en boleterías podrían quedar unos $ 3 millones (un palito verde, ¿qué tul?), a eso hay que restarle la fuerte carga tributaria (que reduce los ingresos a la mitad, dicen), los costos fijos del montado del show, pitos y flautas que dejarían menos de $ 1 millón para pagar el "salado" cachet de Luismi.
"Nadie se salva con un show -nos explican-; Luis Miguel es un negocio rentable, pero con sus riesgos grandes... los números se ponen lindos únicamente con buen dinero de sponsors y ya se sabe que eso no es fácil en el interior":
Por caso, Santander Río -que auspicia los shows de Buenos Aires- todavía no definió si acompaña al mexicano en Córdoba y Rosario.

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.