Desktop, notebook, netbook... y ahora: nettops, ultra delgadas y all in one

Cada vez que me siento a charlar de “lo que viene” con la gente de Intel, siento que estoy unos cuántos años atrasado. Es que el trabajo de esta empresa es precisamente liderar el cambio tecnológico con sus procesadores cada vez más chicos, cada vez más potentes y cada vez más... ¡fríos!
Así, aunque el mercado informático está ahora (gratamente) sorprendido por la performance de ventas de las netbooks (esas notebooks más chiquitas, portables, baratas, aunque menos poderosas), la industria ya está lanzando lo que sigue:
- Nettops: CPU para PC de escritorio de bajo costo, bajo consumo y reducido tamaño (foto).
- Notebooks ultradelgadas: con la MacBook Air como abanderada, viene toda una generación de notebooks muy finitas y portátiles, pero con toda la potencia de sus hermanas mayores (en peso y tamaño).
- All in one: computadoras de escritorio (desktop) que integraron la CPU al monitor, ahorrando espacio y ganando en diseño.
“Todas estas nuevas opciones son posibles por procesadores como Atom que no sólo son más pequeños sino que consumen mucho menos energía y disipan muchísimo menos calor, al punto tal que no necesitan cooler (el ventilador interno)”, explica Rocío Posadas, gerenta de marketing de Intel Cono Sur, de visita en el Centro de Desarrollo de Software de Córdoba.
- Cuando tenía un procesador 386, sabía que 486 era mejor y después era claro que Pentium era lo siguiente, pero ahora me perdí. ¿No sienten que el usuario final no sabe muy bien qué procesador es el último o mejor?-, preguntamos.
(La respuesta y fotos de “lo que viene” en la “lupita” que lleva a ver nota completa).

- Precisamente en eso estamos. A principios del año que viene vamos a presentar un reordenamiento de los productos, para simplificar y clarificar los nombres pensando en el usuario final, aunque no es nuestro cliente directo.

Tu opinión enriquece este artículo:

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.