Nuevo Mercedes-Benz Clase C: coupé-coupé.

(Por José Manuel Ortega) Primera coupé en serio de la clase C, luego del Sportcoupé del 2000 y el CLC de 2008. Competencia directa del BMW Serie 3 coupé. En un par de meses será comercializado en Europa y luego en Estados Unidos.

Frente solidario con su hermano 4 puertas
Algún recuerdo con el BMW Serie 3 coupé
Cola muy similar al sedán
Interior sobrio
CLC Sportcoupé actual

La Clase C de Mercedes-Benz, que compite con BMW Serie 3 y Audi A4 (ayer escribimos sobre este modelo), nació como proyecto W202 en 1990, tuvo su segunda serie en 2000 y la actual (3ª) que llegó en 2008, y si bien me gustaba más la anterior (W203) con sus 4 faros redondos, el modelo vigente es sumamente atractivo, sin perder la sobriedad (que viene diluyéndose) típica de la marca.

En realidad, esta nueva coupé Clase C es la primera desde 1990, ya que el CLK, creo, estuvo siempre más cerca de la Clase E, y de hecho fue reemplazada por la nueva Clase E.
Uno de los primeros modelos “tricuerpo cola cortada” que recuerdo fue el BMW Compact, que parecía un sedán –casi- sin  baúl. Esto hacía que las proporciones (de perfil) distaran de ser las de las obras de Miguel Angel.
Luego apareció, justamente, su equivalente de Mercedes-Benz, aquel Sportcoupé, también poco agraciado y que se extendió al actual CLC Sportcoupé, algo más atractivo pero peleado con las proporciones.

Acaba de ser presentado el –verdadero- Clase C coupé y luce realmente atractivo. Con un perfil que me recuerda –tal vez demasiado- a la coupé equivalente BMW, comparte frente, cola (con muy pocas modificaciones) e interior con el Clase C 2011 (que está llegando a Argentina). En los principales mercados se prevén 5 motores.

Los diesel C220 CDI y C250 CDI de 170 y 204 CV y nafteros C180 BE (Blue Efficiency) de 156 CV, C250 BE y 204 CV y C350 BE con 306 CV (excelente motor con el que dimos unas vueltas en el E350 coupé). Los consumos han sido mejorados y también son más ecológicos. El diesel más chico emite “solo” 117 g CO2/km, valor realmente bajo para un modelo de su tamaño y prestaciones. Y aquí radica una de las causas por las que los híbridos no han despegado tanto aún: diesel y nafteros son cada vez menos contaminantes. El naftero inicial costará 36,700 € en Europa y todas las versiones (salvo la más cara) contará con opciones de caja manual de 6ª o automática 7G-tronic, y el –tan de moda en estos tiempos- sistema Stop&Start.

Aunque Mercedes-Benz Argentina no ha presentado aun su plan para compensar importaciones, no tendría mayores problemas para seguir comercializando sus productos alemanes, y seguramente veamos esta coupé hacia fin de año. Ojalá.

El regreso del ‘sabio operativo’: ¿por qué en 2026 las marcas millonarias recuperan a los +50 y crean el ‘Head of Culture’?

(Por Maqueda-Otero-Maurizio-Rotmistrovsky) Miami se convierte en el laboratorio global donde Musk, Bezos, entre muchos otros CEOs de  empresas techs, de moda,  entretenimientos y alimentos acompañan la tendencia de las grandes y exitosas marcas del 2024-25: F1, Netflix, Adidas, Ferrari, Lego, Red Bull, Mercedes, LVMH y el todo el ecosistema de lujo. 

Presentación Audi F1 2026: La perfección, existe (Además con elegancia, estilo, humildad, precisión y ambición)

(Por Maqueda y Maurizio) Un shock de nivel. El lanzamiento en Berlín revela una estrategia de marca meticulosamente construida: entrada gradual, absolutamente diferencial, liderazgo disciplinado y una visión de largo plazo hacia 2030 para que todas las marcas del mundo, de todas las categorías vuelvan hacer muchísimo trabajo esmerado de cultura y excelencia, en todo sus productos y acciones.

El salario argentino habla en dólares: Argentina lidera el ranking regional de salarios pretendidos (por encima de Chile, Perú y la región)

Así, sin rodeos: el salario pretendido promedio (en dólares) en el mercado laboral argentino es el más alto de toda Latinoamérica. Según el último Informe Regional de Jobint, las expectativas salariales superan los US$ 1.200 mensuales y dejan atrás a Chile, Panamá y el resto de la región, en un contexto donde la macro aprieta, pero las pretensiones no aflojan.