Lámparas de sal: iones negativos para una vida más positiva.

La gente de Drakonik comercializa en todo el país -a través de su página web- lámparas de sal (foto) en distintos tamaños, fabricadas en la Patagonia.
Con costos que arrancan en los $ 100 y llegan a los $ 180, estas lámparas proyectan tonos naturales en blanco y naranja, logrando un efecto beneficioso sobre el estado físico de las personas, según señalan desde la empresa. “Los iones negativos son ventajosos y pueden proporcionar una mejoría en alergias, dolores de cabeza, realzar el sistema inmune o aumentar la productividad en el trabajo”, cuentan.
La empresa tiene 3 años en el mercado argentino y los productos son íntegramente realizados con gemas de sal de hace 250 millones de años, extraídas de la Cordillera de los Vientos.

"Hop On, Hop Off": La nueva era del dinero flexible en Argentina

(Por Maximiliano Babino, Gerente General de Western Union) La revolución del dinero ya está en marcha. En un mundo donde la tecnología está remodelando el comportamiento cotidiano, los consumidores argentinos están adoptando una nueva forma de administrar el dinero. Lo que solía ser un proceso lineal, una transferencia que comenzaba y terminaba en canales predecibles, se ha convertido en un viaje dinámico. Una experiencia omnicanal flexible y personalizada que desafía las normas tradicionales.