Ops... los medios ya hablan de rebelión fiscal contra Rubén Daniele.

Venía ayer aprovechando los últimos días del InfoMóvil (by Sixt Rent a Car) escuchando Mitre 810 cuando Rebeca dio pase a Lalo Freyre y luego a Chelo Meloni que cronicaban otro fracaso de la administración Giacomino: la suspensión de la firma del Programa Integral de Seguridad Vial con la UTN, boicoteado por los queridos zorros grises. El tema fue creciendo al aire y Rebeca dijo algo que me hizo abrir grande los ojos: “Todo una seguidilla de problemas... de esta forma, tan desordenada, toda iniciativa va a ser abortada... es muy difícil que la gente se saque la idea de la rebelión fiscal... ojo que los empleados están jugando con fuego... escucho mucho a la gente que llama a la rebelión fiscal...”. La reflexión final de mi amiga Laura González me dejó más preocupado todavía. El audio de este momento en Mitre 810, aquí (gentileza Infoxel). 

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.