¿Dónde estabas el 10/12/83?

Recuerdo que estaba en Camboriú, en mi primer viaje a Brasil con mi hermana y mi vieja y desde la habitación del hotel vimos la asunción de Raúl Ricardo Alfonsín, el primer presidente de este definitivo restablecimiento de la democracia. Aunque no pude votar (las padrones cerraron antes que cumpliera 18), mi opción hubiera sido Luder-Bittel, porque en aquel entonces abrevaba en una posición ideológica cercana al “marxismo de Indias” de Jorge Abelardo Ramos (desde donde -pensaba- la fórmula del PJ era la menos peor y -quizás- una plataforma hacia un camino más “revolucionario”... no se rían, tenía 18 añitos...). Ayer se cumplieron 25 años de aquel día... y vos, ¿dónde estabas física e ideológicamente? 

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.