80 para tí, 20 para mí (pero cada vez un poco más para mí).

La relación de las aerolíneas y los operadores de turismo siempre tiene un costado “amor-odio”. Se necesitan mutuamente, pero -en última instancia- los dueños de los aviones son quienes más poder tienen y -en muchos casos- las agencias de turismo no tienen alternativas para canalizar los pasajeros por las aerolíneas que les brinden mejores comisiones (comisiones, por cierto, que tienden a la baja sistemáticamente). El otro gran tema de tensión en esta relación es la venta directa de pasajes por parte de las líneas aéreas. En el caso de Lan, 20% de sus tickets ya se venden desde sus mostradores y todo indica que van camino a un 30% en los próximos tiempos. “No vamos -ni queremos- llegar al 50%”, explican desde Lan. (Al menos por ahora, sospecho yo).

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.