Tarjeta Naranja compró la ex Feigin para ampliar “La Fábrica”

Los mayorcitos conocieron el inmueble como un concesionario de autos, camiones y hasta tractores Ford, allá cuando la vida todavía era en blanco y negro. Los más jóvenes pudimos entrar a ese edificio de fachada art nouveau (foto) hace algunos años cuando las agencias de publicidad organizaron la Fiesta de la Pauta (y re Pauta) Madre en el 2005 y el 2006, respectivamente.
Bueno, ese gran predio sobre Av. Humberto Primo al 400 (entre Sucre y Jujuy, casi llegando a Jujuy) fue adquirido por Tarjeta Naranja en una operación que ya se informó a la CNV pero que aún no tiene definido su proyecto final.
“Van a ampliar La Fábrica (el edificio de Sucre 541 donde montaron su centro nacional de operaciones) y unificarán allí todas las oficinas corporativas”, dicen fuentes cercanas a Tarjeta Naranja, una de las pocas empresas que mantiene -y ratifica- sus cuarteles generales en la ciudad.
(Otra vista del inmueble que es Patrimonio Arquitectónico Urbanístico de la Ciudad, en la “lupita” que lleva a Ver Nota Completa).

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.