Superfren defiende su 80% de market share en “cierrapuertas”

No debe haber muchas empresas cordobesas -de cualquier industria o servicio- que tengan el 80% del market share a nivel nacional, ¿no? Bueno, ese es el caso de Superfren, la compañía cordobesa enfocada en un nicho de productos muy específico: los dispositivos olehidraúlicos que cierran las puertas de oficinas, edificios y hasta de viviendas particulares.
La prueba de esto es muy fácil: la próxima vez que abras o cierres alguna puerta de vidrio -por ejemplo- fijate la marca de la caja metálica que va montada en el piso: en Córdoba en casi 9 de 10 casos leerás Superfren.
“Competencia siempre hay -explica Santiago Seery-; incluso suelen entrar partidas desde China, pero defendemos nuestro liderazgo con un producto que no se rompe y que tiene garantía de 2 años, algo muy valorado por el mercado”.
Con cierrapuertas que van de los $ 150 (los aéreos, que van arriba de las puertas) a los $ 300 (los de piso, empotrados), Superfren comercializa -básicamente- sus productos de la mano de los vidrieros, ya sean grandes productores (como VidPia) hasta micropymes de barrio.
Pero además, la compañía ubicada en Av. Japón duplicó su capacidad productiva hace dos años y las exportaciones a distintos países de América ya representan el 12% del total de ventas, un camino que piensan intensificar rumbo al cincuentenario de la empresa que celebrarán en el 2012.

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.