Los industriales creen que navegamos hacia un iceberg (pero la orquesta sigue tocando)

Las conclusiones del tercer Coloquio Industrial de la UIC dejan un sabor agridulce: por un lado, hay consenso que el sector está pasando por un buen momento, pero también muchos temen que los desajustes macroeconómicos estén generando las condiciones para un nuevo “porrazo” de la economía.
Aunque recibieron con beneplácito la eliminación de Ingresos Brutos a las pequeñas industrias, desde la UIC entienden que las grandes cuestiones se resolverán a nivel nacional.
Mirando hacia 2011 y 2012, los economistas que pasaron por el Coloquio prenden luz amarilla: para Ricardo Arriazu el actual crecimiento no alcanza a absorver la mano de obra y no descarta que el año próximo la expansión se leve (si se genera confianza entre los actores económicos) o incluso negativa (si las elecciones complican el panorama de toma de decisiones).
Roberto Cachanosky, en tanto, estima una inflación entre el 30 y 35% para los próximos 12 meses y suma al escenario un posible “rebote” del tipo de cambio.
Así las cosas, Jorge Castello (foto), presidente del Coloquio, resumió la disyuntiva del momento: “un país competitivo o un país estatista”, subrayando que el futuro pasa tanto por las políticas que se tomen como por el mejoramiento de la calidad de las instituciones.
Los defensores del modelo nacional dirán -no sin razón- que muchas veces ya se vaticinaron choques frontales que finalmente fueron “piloteados” por el gobierno. La experiencia indica -también- que nuestra economía es refractaria a las políticas “moderadas” y se ajusta habitualmente por shocks. Por ahora el barco navega a toda máquina (adelantando crecimiento, para muchos economistas) y la orquesta sigue tocando.

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.