La violencia empieza a crecer en el “cuerpo social”

La reforma al sistema previsional provincial y el recorte a las jubilaciones superiores a los $ 5.000 no son -precisamente- medidas simpáticas para el gobierno provincial ni para los perjudicados directos. Y aunque era esperable una imporante “resistencia” de los gremios estatales y sectores “combativos” afines, no deja de llamar la atención la violencia que los manifestantes pusieron en las calles de Córdoba en la jornada de ayer.
Me parece, siento, que poco a poco la violencia empieza a crecer dentro de la sociedad y me pregunto a dónde iremos por este camino de choques e intolerancias en el que mis derechos (o lo que creo que son mis derechos) justifican cualquier destrozo y agresión.
Las restricciones en las que ingresó el “modelo” económico del gobierno nacional permiten vislumbrar caminos con más estrecheces que abundancias para los próximos meses y años. Resignar posiciones ganadas, no es algo que le guste a nadie. Pero va a ser una situación cada vez más común en lo sucesivo.
Con este grado de violencia “dando vueltas” no se vienen tiempos fáciles. Y menos todavía si nuestros líderes políticos y sociales no ayudan a construir caminos de consenso.

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.