La Municipalidad sale a limpiar la vía pública de carteles ($ 50 millones al año, 50% en negro)

La “ciudad limpia y ordenada” que desea el intendente Giacomino y su secretario de gobierno Walter Arriola tiene un próximo objetivo: quitar de la calle cientos de elementos publicitarios que usurpan espacios públicos y -también- los que estando en espacios privados no cumplen con las normas vigentes.
Pero como muchos de los operadores de este gran negocio conocen los vericuetos administrativos y legales para demorar las medidas municipales, desde el Palacio 6 de Julio preparan acciones directas contra los anunciantes, en un listado que ya incluye a los dos principales shoppings de Córdoba, dos empresas de telecomunicaciones y varias marcas de motos (por caso, un cartel de Apia y Emanuel Motos mató en diciembre pasado al adolescente Juan Aciar, cumpliendo -tristemente- la premonición de InfoNegocios, ver aquí).
Aprovechando una reglamentación difusa y la enorme extensión de la ciudad, en los últimos 10 años el negocio de la vía pública tomó un vuelo impensado: entre carteles legales e ilegales se estima que mueve un volumen de unos $ 50 millones al año, pero la mitad de esa cifra estaría “en negro”, ya sea ocupando espacio públicos (o sin dueños conocidos) o violando las normas cuando se montan sobre espacios privados.
“Si se cumple la normativa, no debería quedar ni el 60% de los carteles actuales, incluyendo muchos de los más visibles”, se sinceran desde el sector, aunque creen que esta iniciativa municipal para regularizar la vía pública no será fácil de poner en práctica.
(Cálculos del negocio de la vía pública en la ciudad en la “lupita” que lleva a ver nota completa).

Según un relevamiento que incluye datos de operadores del rubro, agencias de publicidad y centrales de medios, en Córdoba los operadores ilegales de la publicidad en vía pública generan espacios que pueden facturar $ 38 millones, incluyendo 550 carteles espectaculares (que se venden entre $ 3.000 y $ 4.000 al mes), 700 séxtuples (a razón de $ 600 mensuales) y unos 25.000 afiches ($ 25 al mes).

En el circuito legal, en tanto, se generan otros $ 30 millones, lo que sumado da una capacidad instalada de casi $ 70 millones sólo en la ciudad de Córdoba, un volumen similar al que genera -en publicidad- La Voz del Interior. Claro que no todos los carteles se ocupan todo el tiempo, así que -incluyendo canjes, favores políticos y otros arreglos- el negocio de la vía pública rondaría los $ 50 millones al año.

“De hecho -dice una fuente del sector- entre los colegas hay gente que hizo mucho más dinero que los dueños de los principales medios de comunicación de Córdoba”.

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