Un holandés que instaló su empresa en Córdoba opina sobre la visita de Macri a los Países Bajos

Bastiaan Zwikker dejó su trabajo en Shell y se vino a vivir a la Argentina hace más de 10 años. Hoy comanda junto a su mujer Cura Té Alma, una pequeña empresa con base en Río Cuarto que abastece con té gourmet a tiendas de delicatessen, restaurantes y hoteles.

“Quizás no tomemos dimensión pero la primera visita de Estado de un presidente argentino a Holanda es muy importante. Además, en este momento, Argentina está en el foco de inversores holandeses y se lo ve a Macri como un dirigente que busca imponer reglas económicas claras y no imponer trabas que desfavorezcan el comercio internacional”, comenta Zwikker, que trabajaba en La Haya  y se instaló en Río Cuarto hace más de 10 años y desde algo más de 5 se transformó en emprendedor.

Sumadas, las empresas holandesas se constituyen en el tercer inversor en Argentina, después de Estados Unidos y España.

Rubros como la biotecnología, la logística o la energía son los que primero mirarían las corporaciones holandesas. “Para tener una idea, el puerto de Rotterdam es el principal importador de maní y exportador de productos derivados de esa oleaginosa del mundo. Sí, del mundo”, grafica “Bastián”, como lo llaman aquí.

En superficie, los Países Bajos son algo más chicos que la provincia de Jujuy y tienen un 40% de su superficie “bajo el agua”, pero nunca se inundan.

“Los logros en ingeniería hidráulica bien podrían aprovecharse aquí”, acota. Solo vasta recordar que un 12% de la provincia de Córdoba terminó bajo el agua con las inundaciones de 2015 y 2016.

En cuanto a las posibilidades que se abren para los argentinos, es obvio que el ranking de potencialidad de exportaciones lo encabezan los productos agropecuarios pero en algunos servicios o nichos particulares hay chances. De hecho, los productos de Cura Té Alma están en la alacena de la Reina Máxima (ver acá) (GL)

El viejo hotel Nogaró (donde estuvieron Evita y Menem) vuelve a recibir huéspedes: así es la residencia estudiantil de la UNC

(Por Jazmín Sanchez) El edificio de San Jerónimo 137, a metros de Plaza San Martín, vuelve a cobrar vida. Donde durante décadas funcionó el Hotel Nogaró (y luego el Interplaza cerrado en 2020 tras la pandemia) ahora la Universidad Nacional de Córdoba termina una residencia estudiantil que combina historia, patrimonio y una nueva función social. La inauguración está prevista para abril y, desde InfoNegocios, ya recorrimos las futuras instalaciones para ver de cerca cómo avanza la transformación.