Sobre la planta de Banghó: para que trabajen 1.000, 1.000.000 comprarán caro

Marcelo Lauret: "Esta es la otra cara de inauguración de la nueva planta de Banghó con discurso de nuestra presidenta incluido. Es cierto que Banghó y otras empresas locales pudieron aumentar su producción de manera exponencial en muy poco tiempo, gracias al impuesto tecnológico y a la no renovación de licencias automáticas... pero... ¿gana la sociedad en conjunto con estas medidas? Bangho va a producir casi un millón de notebook por año y dará trabajo a casi a mil personas... pero, ¿se justifica que para dar trabajo a mil personas, un millón de personas tenga que pagar un 50% más (que es la diferencia de precio que tendrían con las máquinas importadas)?  ¿Justifica el volvernos en unos expertos ensambladores para que profesionales tengan dificultades o directamente no puedan acceder a equipos de última generación? Sin contar, que muchos de ellos se verán obligados a comprar esos equipos en el mercado informal, promoviendo el contrabando y defraudaciones al fisco… Vivimos en una era donde dominar la tecnología marca una gran diferencia, por eso debería ser política del Estado permitir el fácil acceso a la misma y no todo lo contrario. Obviamente que es muy importante desarrollar tecnología, pero a eso hay que hacerlo seriamente, buscando la manera de ser competitivos y de agregar un valor distintivo… subiendo impuestos e impidiendo el ingreso de la tecnología para favorecer ensambles locales no es el modo… por lo menos así lo veo…".

Y vos, ¿cómo ves este tema? Nota y debate aquí.

Nuevocentro y las nuevas reglas del retail: más marcas internacionales, énfasis en experiencias (hacia un sector indumentaria con "+volumen y -margen")

(Por Franco Bossa) Con 22 nuevas casas y el desembarco de Decathlon como insignia para este 2026, desde el centro comercial se preparan para consolidar una nueva etapa. Sin embargo, advierten que el consumo sigue planchado y subrayan que, para que se reactive, los precios tienen que bajar. Además, cómo impactó la llegada de los ecommerce chinos (Temu y Shein) y sus estrategias para hacer de la presencialidad su principal diferencial.