Viña del Mar, en busca del mercado (y el glamour) perdido
El sector público y privado de Viña del Mar parte de reconocer el problema: después de la crisis de 2002 en Argentina, buena parte de los turistas cordobeses, rosarinos y hasta mendocinos que preferían ese destino no volvieron a sus playas, sus restaurantes y sus hoteles. Agrupados en una instancia que busca promover el "Destino Viña del Mar" (así como está Destino Punta del Este), autoridades y operadores no dudan en sumar a su oferta otros lugares fuera de su territorio específico como el valle de Casablanca, Valparaíso o Portillo). "El objetivo es que aumenten las pernoctaciones, entonces buscamos más ofertas para nuestros visitantes, aunque salgan a otros puntos y luego regresen a dormir a nuestros hoteles", explican con lógica. (Más sobre los programas para atraer cordobeses y rosarinos a Viña del Mar en nota completa).
El sector público y privado de Viña del Mar parte de reconocer el problema: después de la crisis de 2002 en Argentina, buena parte de los turistas cordobeses, rosarinos y hasta mendocinos que preferían ese destino no volvieron a sus playas, sus restaurantes y sus hoteles. Agrupados en una instancia que busca promover el "Destino Viña del Mar" (así como está Destino Punta del Este), autoridades y operadores no dudan en sumar a su oferta otros lugares fuera de su territorio específico como el valle de Casablanca, Valparaíso o Portillo). "El objetivo es que aumenten las pernoctaciones, entonces buscamos más ofertas para nuestros visitantes, aunque salgan a otros puntos y luego regresen a dormir a nuestros hoteles", explican con lógica. (Más sobre los programas para atraer cordobeses y rosarinos a Viña del Mar en nota completa).