Ponele productividad al ingreso de empleados y clientes (¿o vas a tener una persona con la "pistolita"?)

Tomar la temperatura y una "declaración jurada" a los empleados y clientes es parte de la nueva normalidad no solo en Argentina, sino en la misma China donde se inició todo y la pandemia está controlada, pero lejos de terminar. Mirá esta solución de acceso de clientes y personal que llegó a Córdoba.

Como a todos (o casi todos), la pandemia llevó a SignBoox a reconvertir algunos productos y de cartelería digital dieron un paso a un sistema de control de acceso y medición de temperatura que las empresas pueden instalar tanto para empleados como para público en general.
 


El nuevo "totem" que Emilio Elías y su equipo terminó de configurar permite varias funciones integradas:

  • Reconocimiento facial (si hay datos pre-existentes, ideal para empleados)
  • Modo barbijo (solo habilita el acceso a personas con barbijo puesto)
  • Medición de temperatura
  • Sistema de alerta visual y sonora

"Controlar ingresos de personas, uso del barbijo y temperatura corporal es una tarea que llegó para quedarse por varios meses -explica Elías-; nuestra solución es aligerar el trabajo para no tener una persona con una pistolita y menos aún gente llenando planillas a mano, tareas que hacen perder tiempo, productividad y fastidia a todos en el proceso".

Integrando hardware importado y software y soportes customizados en sus talleres, SignBoox ofrece totems de pie y para escritorio, con un costo que ronda entre US$ 2.000 y US$ 2.500 según la configuración.
 


"Se puede setear tanto para el ingreso de personal del que se tiene registros biométricos como para clientes que llegan a un salón de ventas o un edificio -explica Elías-; las consultas son muchas y ya estamos previendo un nuevo ingreso de equipos".

Ficha técnica del producto aquí.
 

Tu opinión enriquece este artículo:

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.