“Todos tenemos que respetar la ley, sino terminamos como en la selva. La usurpaciĂłn de terrenos significa delito”, habĂa sentenciado de manera contundente el gobernador Juan Schiaretti allá por diciembre de 2010 frente el conflicto por la toma de tierras en Parque Indoamericano,ciudad de Buenos Aires.
Hoy, la polĂ©mica por las usurpaciones en todo el paĂs, que tuvo su capĂtulo más visible en Buenos Aires y RĂo Negro, tambiĂ©n está instalada en CĂłrdoba.
Y aunque desde la Provincia -por ahora- evitan pronunciarse pĂşblicamente porque consideran que el tema está “sobrevalorado” en la agenda mediática, observa atenta la evoluciĂłn de los acontecimientos. En las Ăşltimas semanas, hubo quejas y denuncias ante la Justicia por ocupaciones ilegales en distintos puntos del interior y tambiĂ©n en la Capital cordobesa, y cada vez se escuchan a más actores pedirle al poder polĂtico provincial que intervenga para frenar las irregularidades y evitar situaciones de tensiĂłn.
Ante la consulta de este medio a distintas reparticiones provinciales, desde el gobierno de Córdoba respondieron que no se está actuando sobre ningún caso puntual porque no existe ninguna “toma fehaciente” y que, en todo caso, donde hubo denuncias “está investigando la Justicia”. Oficialmente aclararon además que existen programas sociales y planes de hábitat que se siguen implementando, pero no el marco de las tomas.
Las autoridades provinciales no perciben por ahora el mismo clima de tensiĂłn que sĂ describen y advierten, por ejemplo, los vecinos de Cuesta Blanca, ni tampoco creen que la situaciĂłn actual de CĂłrdoba cuente con las condiciones sociales y polĂticas para derivar en un “Guernica II”.
En el Panal observan de modo preventivo los casos “aislados”, dicen, y la estrategia polĂtica es no referirse pĂşblicamente al asunto, aunque internamente el tema comienza a inquietar.
Solo el ministro de Seguridad, Alfonso Mosquera, se limitĂł ayer a responder una consulta de Radio Mitre: “Con la cantidad de terrenos pĂşblicos y privados, la policĂa está para resguardar la vida, los bienes y la tranquilidad social. No podemos poner un mĂłvil o agentes policiales en cada terreno pero una vez que tomamos conocimiento, inmediatamente, acudimos al lugar, procuramos las identificaciones y solicitamos las instrucciones a los fiscales”.Â
Los casos
La realidad de las tomas ilegales en Córdoba arroja fotos distintas en cuanto al perfil de los usurpadores y los motivos para cometer el delito. Lo que sucede en algunos puntos de la ciudad Capital no es igual a lo que está pasando en Cuesta Blanca, Los Reartes, Villa General Belgrano o Santa Rosa de Calamuchita, entre otros.
Soledad GarcĂa, legisladora del FIT y dirigente del Polo Obrero, dijo que su agrupaciĂłn interviene en las ocupaciones de barrio AmpliaciĂłn Cabildo (en dos sectores) y EstaciĂłn Ferreyra de la ciudad de CĂłrdoba. “El problema de fondo es el dĂ©ficit habitacional y la crisis. Nosotros acompañamos a estas familias donde hay muchas mujeres solas con hijos, empleados de fábricas, para que puedan acceder a su casa en terrenos que son ociosos. Si no es posible en esos lugares, pedimos que se avance en otros. Armamos una mesa de negociaciĂłn con el ministerio de Desarrollo Social y la Justicia y esperamos avanzar”, dijo en diálogo con Alfil.
Distinto es el cuadro que describe Roberto Medina, vecino damnificado por las ocupaciones en Cuesta Blanca. “Acá se armaron inmobiliarias fantasmas que ocupan terrenos de alto valor económico, que están en el pueblo y que cuentan con todos los servicios públicos. Esta gente los alambra, les coloca un cartel que dice “propiedad privada” y los ofrece por un valor que van entre los 10 y 35 mil dólares, estamos hablando de terrenos de entre 2.900 y 4000 mil metros”.
El hombre que forma parte del grupo de 150 vecinos que denunciĂł formalmente ante la Justicia la toma ilegal de manzanas enteras, relatĂł que reciĂ©n despuĂ©s de que el tema tomara estado pĂşblico lograron que la jefa comunal, Andrea Jordán, notificara a la policĂa para que verificara tal irregularidad. Además, indicĂł que esperan saber quĂ© fiscalĂa se hará cargo del tema para tener novedades ya que la comuna no puede ordenar el desalojo.
“Yo le pido a la Provincia que se haga cargo, que intervenga, de alguna manera. Ellos tienen que velar por la vida de las personas y tambiĂ©n salvaguardar los bienes. Los usurpadores dicen que las tomas son pacĂficas pero andan con palos y amenazas. Esto no va a terminar bien, y necesitamos que las autoridades lleguen antes y no tarde”, agregĂł el Medina.
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