¿Vos, ya tenés tu segundo celular?

Aunque para algunos puede sonar a esnobismo, los que se subieron a la tendencia dicen que es una buena manera de separar el trabajo de los tiempos propios y familiares. Hablamos de la creciente cantidad de ejecutivos que ya tienen dos teléfonos celulares: uno para sus contactos laborales (y que encienden de lunes a viernes de 10 a 19, digamos) y otro cuyo número sólo conocen los “íntimos”. “Si no ponés límites, el trabajo te come la vida -nos decía un ejecutivo cuarentón con 2 teléfonos-; yo uso una Blackberry en horario laboral y la apago cuando salgo de la oficina. En el teléfono de la familia sólo tengo a mi jefe directo y mi secretaria que sólo me llamarían en una emergencia”.
En las operadoras de telefonía celular, dicen que cada vez son más los casos de “doble teléfono” y que esto también ayuda a explicar que este servicio tenga una penetración superior al 100% de la población. (Si ya usás un segundo celular, contanos tu experiencia en Registrá tu Comentario).

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.