Todo un dato para el ministro Elettore.

En el 2008 el mercado “marginal” de autos usados movilizó la friolera de $ 2.400 millones. Sí, sí: según datos de la Cámara del Comercio Automotor de Córdoba, el 70% de las 170.000 unidades que se transaron estuvieron fuera del circuito de las concesionarias habilitadas (120.000 autos a un promedio de $ 20.000, dan los $ 2.400 millones de referencia). Y aunque una proporción no determinada a estas operaciones corresponde a ventas entre particulares no habituales del negocio, desde la Ccac saben que hay un creciente comercio a manos de “galponeros habitualistas de la actividad” que viven de esto sin tributar lo que corresponde. En épocas de finanzas públicas flacas los concesionarios de autos quieren llevar agua para su molino alertando a las autoridades sobre una enorme base imponible “vírgen”. “Estamos pidiendo medidas del gobierno para que regulen la actividad, para que sea más justa para todos porque estos grises nos perjudican mucho”, señala Sebastián Parra (foto), presidente de la Ccac.

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.