Si buscás personal, ojo con el aviso que publicás.

"Se necesita administrativo, edad hasta 35 años, buena presencia, estudios secundarios completos, sexo femenino". Avisos como este deberían desaparecer si prospera un proyecto de ley impulsado por el diputado nacional kirchnerista Juan Carlos Díaz Roig. ¿De qué se trata? De que las ofertas de empleo no puedan contener en su redacción requisitos discriminatorios, que impliquen “una distinción, exclusión, restricción o preferencia basada en determinados pretextos, como la etnia, el género, la orientación sexual o la identidad de género, el idioma, la religión y la opinión política o de otra índole”.
El proyecto prohíbe además la realización de exámenes socioambientales en el domicilio de los postulantes por parte de la empresa que realiza la búsqueda, y establece multas desde $ 500 a $ 5.000 para quienes no cumplan con la norma.
Pero a no apurarse; habrá que esperar a que finalice el Mundial y el Congreso vuelva a sesionar para conocer cuál será el destino de la iniciativa del diputado formoseño.

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.