Qenti sumó un equipo de cavitación y techó su piscina (la más alta de Córdoba).

De la mano de Starbene (con quien tienen un acuerdo estratégico), el Qenti sumó un nuevo tratamiento en la posada: “la máquina -se llama Cavistar y hace lipoescultura sin cirugía- fue instalada el sábado pasado y la inauguró ni más ni menos que Lilita Carrió, que estuvo en la posada todo el fin de semana”, cuenta Migue Cané, de Qenti.
El costo por sesión es de $ 610 -precio promocional e incluye además drenaje linfático y radiofrecuencia- y es ideal para personas con rollitos (no muy obesas).
Y si el Qenti se caracterizaba por tener la piscina más alta de Córdoba (2.300 metros de altura), ahora le suma un nuevo diferencial: “este año la climatizamos y la cubrimos con un cobertor importado y todo transparente- para que nuestros huéspedes puedan usarla todo el año”, señala Cané.

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.