“Néstor sabe que esto se terminó” (un K boy dixit).

Lo bueno de los eventos donde vienen los Kirchner (y esta semana estuvieron los dos en la ciudad) es que aparecen algunos operadores de su entorno con los que no es habitual intercambiar lecturas sobre la política nacional. “Néstor (Kirchner) sabe que este proceso de gobierno termina en el 2011, pero no lo va a demostrar hasta el final para que no se lo lleven puesto -me explicó la fuente con acceso al ex presidente-; entiende muy claramente que en segunda vuelta no sólo pierde con De Narváez, Cobos o Macri... sino hasta con el Pato Donald”.
- Pero escuché que se ilusionan con hacer re-presidenciable a Cristina en el 2011-, lo aguijoneé.
- Seee... hay algunos ilusionados con eso en las últimas semanas. Yo no creo que llegue. Esto se terminó, pero ojo que hay kirchnerismo por varios años más... se van del gobierno con un poder económico formidable.

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.