MWM International muestra un camino posible.

Como para muchas empresas, el 2009 no fue un buen año para MWM International, la filial del grupo Navistar que desde la planta en Jesus María abastece componentes para el motor de la Ford Ranger. Y aunque la demanda se achicó notablemente para ellos (crisis del campo e internacional sumadas), le encontraron una vuelta a la típica conflictividad “patronal-gremial” que tuvo en Kraft-Terrabusi su peor emergente.
Por lo contrario, en MWM decidieron aprovechar el tiempo ocioso de los trabajadores con jornadas reducidas y pusieron manos a la obra para terminar el Club de Empleados, una experiencia que además permitió vincular a distintas áreas de la empresa, en el marco de un proceso acompañado por Smata. Los resultados están a la vista (más fotos en ver nota completa) y -ahora que la demanda se empieza a recuperar para MWM, la historia deja una linda enseñanza y muestra un camino posible.

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.