Miracielos tiene un amenitie que no tiene ningún otro condominio.

En los últimos años muchos complejos de edificios empezaron a sumar distintas “amenidades”. Club house, salas de usos múltiples, quinchos, piletas, bauleras en las cocheras, gimnasios, canchas de tenis o squash son algunos de los “adicionales” con los que tientan a los futuros compradores o inquilinos. A medida que subimos en la categoría (y los precios, claro), pueden aparecer piletas cubiertas (foto), lavandería, servicio de mucamas (con vestuario incluido) o lavautos, todos amenities que ayer conocí en una recorrida por Miracielos, la torre de Barrio General Paz. Y aunque me mostraron también la huerta orgánica de donde los moradores pueden cortar su propia lechuga, me sorprendió un servicio que -al menos para mí- es inédito entre los condominios locales: un halcón amaestrado (¡y vivo!) en la terraza de la primera torre mantiene lejos del complejo a las palomas (una plaga en Córdoba), evitando que ensucien balcones, vidrios y otros lugares comunes. ¿La tenías?

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.