“La Amarok se vende porque faltan Hilux” (Favarón dixit).

Qué bueno debe ser tener un gerente que defienda la marca con la vehemencia y la convicción de Edgardo Fernández Favarón, me quedé pensando esta semana en la inauguración formal de Itamae Sushi luego de que el responsable comercial de Centro Motor me “cruzara” con su interpretación de los datos de Acara (La Amarok a un tris de arrebatarle el liderazgo a Hilux). “Detrás de esa cifra -que es real- hay que saber que Hilux siempre tuvo lista de espera de seis meses, porque la planta trabaja a full y no alcanza a cubrir la demanda -explica Favarón-; entonces ahora Amarok está tomando parte de esa demanda y nuestra lista de espera bajó a tres meses. Además, fíjate la cantidad de revendedores que están con Amarok y eso no es una buena señal… creo que la gente de campo sabe que la mejor opción sigue siendo Hilux, aún cuando nosotros no hacemos los descuentos de precio de la competencia”.

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.