El discreto encanto de ser boludos...

“Somos una nación de boludos. Millones de ilusos que aspiramos a vivir en paz, construyendo un futuro próspero y una sociedad justa. Sin embargo, los “Vivos” nos demuestran a diario que confiar en las promesas, mostrar respeto por los demás y actuar dentro de la ley es una estupidez. Algo que sólo hacen los tontos, los fracasados… los boludos... ¡Sintamos orgullo por hacer las cosas como se debe! Defendamos al honesto, al buen tipo, al buen ciudadano; a la idea de un país entre todos y para todos. ¡Boludos argentinos, unámonos!”. Esto es parte de la “proclama” que enarbolan Mauricio Wyler y Agustín Arroyo para celebrar -este sábado 27 de junio- el Día del Boludo, una movida que ya sumó más de 4.000 adherentes en Facebook y que tiene su propio spot publicitario en YouTube, aquí.
"Somos conscientes que otras campañas lanzadas en la web terminaron vendiendo papa fritas, Fernet o algún otro producto. Este no es el caso. Nos pareció que la idea de definir un día concreto para celebrar el siempre tan mencionado “Día del Boludo” era una oportunidad para que se diera una conversación acerca de quién es realmente “vivo” y quién es “boludo” en nuestro país", explica Agustín Arroyo.

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.