El Club de la Milanesa evalúa socios para Córdoba.

Hace 3 años, dos ex ejecutivos de empresas multinacionales se juntaron con ganas de crear una casa de comidas delivery “más clásica y de mayor penetración en el mercado argentino”. Así es como de las manos de Federico Sala y Santiago Magliano nació El Club de la Milanesa, con recetas básicas y un primer local en Vicente López, Buenos Aires.
Ahora, a dos meses de la apertura de su primera franquicia en Rosario, el Club de la Milanesa cuenta con tres locales en Capital y planes de expansión que buscan “socios que puedan desarrollar el concepto y trabajar en conjunto para el crecimiento de la marca en cada lugar donde desembarquemos”, según señala Magliano. En la mira están Córdoba, Mendoza, La Plata y hasta planean debutar en el verano en la costa argentina. “Sabemos que el modelo de negocio también es expansible en un mediano plazo hacia lugares como Uruguay, Chile y países europeos en donde hay alta concentración de extranjeros”, dice Magliano.
“Específicamente en Córdoba existen algunos candidatos que se han puesto en contacto con nosotros y estamos en la etapa inicial de conocer a los interesados y analizar su plan”, finaliza.

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.