De “México necesita emprendedores” a “Argentina, un país con buena gente”

“Lo que no se piensa claramente, no se expresa claramente... pensamiento y discurso son la misma cosa”, me enseñó un buen profesor de lingüística en mi paso por Ciencias de la Información. La construcción de sentido que se propone desde los discursos que impulsa el Estado son claramente representativos de su ideología, aunque muchas veces busque camuflarse y trasvestirse.
Del zapping por la televisión mexicana me llamó la atención un test de embarazo con indicador digital (te dice cuántas semanas tiene el proceso, si fuera positivo, claro), que se ofrece internet de 200 megas (¿será tan así?) y que uno de los spots de mayor difusión pivotea sobre el claim “México necesita emprendedores” y el sitio, una guía excelente para los emprendedores que aún no se animan a dar el primer paso (y también en etapas posteriores).
En la TV pública argentina se escucha una y otra vez el latiguillo “Argentina, un país con buena gente” que -desde mi punto de vista- no promueve acción alguna: ya somos buenos, para qué hacer nada.
Por suerte, en el país el impulso al emprendedorismo tiene un excelente complemento en la gestión de organizaciones no gubernamentales como Endeavor, Junior Achievement, Fundación E+E, entre otras.

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.