¡Conmigo no, Kraft! (le achicaron el jugo Tang en polvo sin decir agua va)

Estamos más que acostumbrados a que los productos que compramos habitualmente vayan subiendo de precio sin prisa pero sin pausa, mes a mes. Pero si en uno de ellos registramos un incremento de casi un 30% de golpe, sin dudas esto nos impulsaría a remplazarlo por otra marca. Salvo que dicho aumento esté cuidadosamente disimulado detrás de una sustancial disminución del contenido en un packaging casi idéntico al anterior. Es el caso de lo que registramos en la góndola de un supermercado local en la cual era posible llevar sobres de jugo Tang cuyo contenido era de 35g (como siempre fue) y entremezclados con estos estaban los “nuevos” que contienen 10g menos, es decir 25g. Eso sí, todos al mismo precio de $ 1,15 y con la misma leyenda en el exterior: Rinde 1 litro.

Al agregarle un litro de agua al contenido de ambos sobres (el de 35g y el de 25g) comprobamos que no es que se trate de una nueva fórmula más concentrada que justifique la disminución en la cantidad de polvo, sino simplemente una reducción en el tamaño del producto al mismo precio que el anterior, es decir, lisa y llanamente un aumentazo del 30% pero meticulosamente enmascarado. Así no Kraft, así, no.

Tu opinión enriquece este artículo:

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.