Como Kadicard sí; como Vitnik no.

Tener una política de comunicación no es sólo elaborar gacetillas y comunicaciones sobre las cosas positivas que realiza una empresa. Es -sobre todo- tener un plan de contingencia ante alguna situación de crisis. Dos empresas cordobesas pasaron esta última semana por situaciones de crisis comunicacional: Vitnik (con los talleres de trabajo esclavo que involucrarían a supuestos contratistas) y Kadicard (que fue objeto de un informe de ADN sobre las altas tasas que se cobran en créditos a jubilados). Más allá de los hechos en sí mismos, ambas empresas reaccionaron de manera diametralmente opuesta: Vitnik se escondió y espera que "pase la cosa"; Kadicard salió a dar la cara, se puso a disposición de los periodistas y emitió un comunicado con su posición. Bien por Kadicard; mal por Vitnik.

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.