Cada cosa ayuda: Wal Mart redujo el 50% su consumo de papel en las tarjetas personales

Alguna vez leí en un libro de marketing que un gerente de producto fue ascendido cuando propuso una nueva forma de aumentar 15% las ventas de dentífricos: agrandar un 20% la boca de los tubos, partiendo de la base que los clientes iban a seguir apretando el pomo casi con la misma intensidad.  No sé si será cierto y efectivo, pero como dicen los "tanos": se non è vero, è ben trovato (aunque no sea verdad, es una buena historia).
En sentido inverso y positivo, en Wal Mart Argentina vieron que también podían contribuir a un menor consumo de papel reduciendo el tamaño de las tarjetas personales de sus empleados un 50%.  Sin perder visibilidad (y hechas en papel reciclado, además) los ejecutivos entregan un cartoncito que es mucho más pequeño que los habituales y que -además de "verde"- resulta hasta simpático.
Ya sé, ya sé... no es la solución definitiva, pero al menos es una pasito, ¿no?

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.