Alfredo Coto con ganas pero “sin la platita” para llegar a Córdoba (qué piensa el gran supermercadista nacional)

Todo lo que había escuchado de él era cierto. Es un tipo sencillo, muy accesible y también muy político en sus declaraciones. Alfredo Coto, el primer empresario que zamarreó el kirchnerismo (“yo te conozco”, le dijo el finado Néstor, remedando el eslogan de la marca) pasó ayer por Córdoba para disertar en el seminario de la Fundación E+E.
De la charla mano a mano me quedó claro:
- Que quiere llegar a Córdoba, pero que todavía no tienen el “fondeo”: las ganas están, falta la “platita”, dijo antes de repasar el fuerte golpe que sufrieron en 2002 con la devaluación y quedar con deuda en dólares que siguen pagando.
- Que hace equilibrio a la hora de hablar de precios “acordados”, “máximos” o “sugeridos”.  No le gusta esto, prefiere la libre competencia entre cadenas, pero tampoco quiere abrir frentes con las autoridades nacionales.
- Que no me quiso decir cómo vienen las ventas en unidades en 2012, en relación al año pasado: “no tengo los números acá, pero debemos estar un poco por arriba”, dijo escueto.
- Que están muy contentos con su canal de venta online: vendemos el 4,5% por esa vía, contra un 3% del sector a nivel mundial.  Por eso -cuando tengan “la platita” para llegar a Córdoba- las ventas vía web serán una apuesta fuerte.

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.