Adiós, Maestro... Mil gracias por los servicios prestados (te vamos a extrañar).

Se nos fue el Flaco Casado. La noticia corrió rápido de celular en celular el sábado por la mañana, tiñendo más de gris el fin de semana cordobés. Apasionado y firme en sus puntos de vista, Daddy logró en su vida profesional lo que pocos: empezar de nuevo más de una vez y hacerlo siempre para construir algo mejor y superador. El más joven de los viejos y el más viejo de los jóvenes publicitarios -como al mismo le gustaba definirse- el Flaco vivió intensamente y se nos fue demasiado rápido, cuando aún tenía un montón de cosas para enriquecer la actividad. Pero estoy seguro que se fue con la tranquilidad de ver a sus hijos continuar la llama en DM3. Chau, Flaco, chau Maestro, te vamos a extrañar.

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.