Adiós a Vicente Polimeni.

Corrían los horas previas a la Navidad de 1999 y todo era apuro, brindis, expectativa por el nuevo milenio y el famoso Y2K. En ese contexto, Vicente Polimeni -a la sazón gerente de Budwieser (CCU) en Córdoba- se tomó el trabajo de llegar personalmente hasta casa y dejar un hermoso presente ese mismo 24 de diciembre en horas de la tarde. Me impactó ese gesto de una persona que tenía un cargo alto en una empresa importante y que seguramente a esas horas podía estar tranquilamente aprestándose para la Nochebuena. Pero “Poli” era así. Entregaba todo en su trabajo y lo comprobé luego, cuando pasó a otras empresas para recalar finalmente en Macroprint, donde se convirtió en un hombre clave para Enrique Umbert.
Ayer nos enteramos que Vicente Polimeni perdió la vida en un accidente automovilístico donde su esposa Cecilia salvó su vida. A sus familiares y amigos, a la gente de Macroprint nuestro más sentido pésame.

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.